
Dicaprio y Scorsese siguen siendo de las duplas más rentables de Hollywood, The Wolf of Wall Street nuevamente lo confirma.
Tres años después de que se juntaron para Shutter Island, DiCaprio vuelve de la mano de su director favorito encarnando a Jordan Belfort, el infame “Lobo de Wall Street”.
Belfort fue reconocido por el imperio de trajes Armani y blanqueado de dinero en los 80’s. La película en 180 minutos, cuenta de la forma en que una temporada completa de HBO narraría la vida de una figura de semejante calibre.
Scorsese logra tatuar su firma como siempre y en cada filme la acentua más. Desde la Dirección de Fotografía impecable, hasta una edición veloz que se fusiona con una actuación magistral de DiCaprio junto a Jonah Hill, hacen una sátira de humor negro de la que es imposible despegarse.
Está perfectamente representado el lado dark de Wall Street, la filosofía de sexo, drogas y rocknroll sin censura. Sientes que estás en un viaje constante con los Rolling Stones, en donde DiCaprio sería un Keith Richards.

Ya cuenta con nominaciones a los Golden Globes de este año, DiCaprio por supuesto como Mejor Actor.
Es impelable verla en el cine, un viaje imposible de perderse en la gran pantalla.