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MALEFICENT 2- DETRÁS DEL DISEÑO DE VESTUARIO Y MAQUILLAJE

El director noruego Joachim Rønning (PIRATAS DEL CARIBE: LA VENGANZA DE SALAZAR, Kon-Tiki: Un viaje fantástico) reunió un logrado equipo de creativos que le ayudó a dar vida a su visión, e incluye al director de fotografía Henry Braham, BSC, a Patrick Tatopoylos en el diseño de producción, a la diseñadora de vestuario Ellen Mirojnick, al compositor Geoff Zanelli, a los editores Laura Jennings y Craig Wood, ACE, a Gary Brozenich en la supervisión de los efectos especiales, al diseñador de maquillaje Paul Gooch y a David White en el diseño de los efectos especiales de maquillaje, además de los coordinadores de dobles y escenas de riesgo Simon Crane y Jo McLaren.

Diseño de Escenografía y Producción

MALÉFICA: DUEÑA DEL MAL es una historia llena de acción que transcurre en un universo épico, exuberante y espectacular supervisado por Patrick Tatopoulos. El diseñador de producción ganador de varios premios, cuyos créditos incluyen producciones como Día de la Independencia y Liga de la justicia, se sintió atraído por la película porque está basada en un cuento de hadas. “Es diferente de todo lo que hice hasta ahora”, dice. “Hice una gran cantidad de películas de ciencia ficción y superhéroes con personajes como Batman y Superman, pero nunca hice el diseño de un cuento de hadas”.

Si bien el director, Joachim Rønning, nunca había trabajado con Tatopoulos, sabía que podía bosquejar y dibujar, algo que le resultaba muy atractivo. “No porque quisiera participar”, explica Tatopoulos. “Tenía más que ver con sentir que podíamos dialogar más fácilmente bosquejando y hablando”.

Rønning quería abrir la historia para que fuera más realista y tuviera más alcance. “Quería que fuera más grande y mejor, pero al mismo tiempo debíamos respetar lo que al público le encantó sobre la primera película”, dice. “Pero nuestro objetivo era crear un universo grande y rico, para que sintiéramos que realmente estábamos dentro de la película”.

“Lo genial de esta película fue que pude seguir los detalles del diseño de la primera, pero también tuve la oportunidad de diseñar cosas nuevas”, dice Tatopoulos. “El Páramo era algo que habíamos visto en la primera película, así que ya había una estética para eso, pero el mundo fuera de él es muy diferente. Hay un castillo nuevo y un pueblo nuevo, y el mundo de las Hadas Oscuras también es nuevo. Y este paisaje, estos entornos, eran una parte importante del guion”.

“No intentamos que hubiera un mismo escenario en toda la película”, continúa Tatopoulos. “De hecho, definimos cuatro mundos en esta película”. Son el mundo de las hadas de El Páramo, con el castillo de Aurora, el pueblo de Ulstead, el castillo de la Reina Ingrith y el mundo de las Hadas Oscuras.

La filmación de MALÉFICA: DUEÑA DEL MAL tuvo lugar en los afamados Pinewood Studios, en las afueras de Londres, entre mayo y agosto de 2018. La mayoría de las escenografías se construyeron prácticamente en seis estudios interiores acustizados y en el enorme estudio de filmación en exteriores, y luego se complementaron con efectos visuales en la etapa de posproducción. La producción también pasó una semana de filmación en locaciones dentro o en los alrededores del Reino Unido, como en Syon House Lake, Burnham Beeches y Windsor Great Park.

La escenografía más grande que se construyó en los estudios exteriores fue la ciudad de Ulstead, con su plaza, pero allí también se construyó la escenografía del exterior del castillo de Ulstead, incluidos sus jardines principales, la puerta principal y el río que lo rodea. En los enormes estudios interiores de Pinewood Studios se alojaron las escenografías del interior del castillo de Ulstead, incluido su salón principal, la capilla real, la recámara del rey, el vestidor de la reina, la recámara de huéspedes y el balcón.

Dar vida a estos sorprendentes mundos como escenarios prácticos mejoró el entorno para los actores, ya que les permitió sumergirse completamente en ese universo. “Fue un lujo como cineasta poder moverme entre estos mundos creados por Patrick”, dice Rønning. “Por supuesto que además teníamos muchos cromas azules y verdes y tomas de efectos visuales, pero atesoro los días en los que filmábamos en las escenografías”.

Las escenografías del castillo de Ulstead se extendían a lo largo de cinco estudios cubiertos diferentes debido a lo enormes que eran. El castillo es un monolito que simboliza el deseo del reino humano de grandeza y posteridad. “Queríamos que fuera grande y tuviera una presencia omnisciente, y la escala nos ayudó mucho”, dice Tatopoulos.

“Originalmente, la idea era que fuera del período Gótico, pero luego decidimos no hacerlo puramente gótico de los siglos 11, 12 o 13, sino crear una estética especial”, continúa Tatopoulos. “Es un castillo medieval con reminiscencias góticas, algo que uno vería durante un cambio de siglo”.

El comedor es un espacio enorme y majestuoso, con techos abovedados de casi treinta metros de altura, una mesa de comedor de dieciocho metros de largo y un trono que tiene una altura de más de siete metros. “Todo tenía que ser a escala más grande para que combinara con el castillo. No se puede tener una mesa normal o un trono normal, o un estandarte de tamaño normal”, dice Tatopoulos. “En un castillo tan grande, todo tiene que representar la escala. La Reina Ingrith quiere que uno se sienta pequeño, porque eso la hace sentir más grandiosa y mejor acerca de sí misma”.

Un ejército de carpinteros y artesanos habilidosos trabajó sin descanso, codo a codo, para ayudar a dar vida a estos mundos. “Estas películas de Disney siempre son grandiosas y hermosas. Es uno de los motivos por los que me siento privilegiada de ser parte”, dice Angelina Jolie. “Pero en este caso Joachim la imaginó como una ópera, una ópera potente e intensa, a gran escala, y hay nuevos mundos interesantes para ver”.

En total, hay tres castillos en la película, los otros dos son el castillo de hadas de Aurora en El Páramo y el castillo de Maléfica. Maléfica creó el suyo, y Tatopoulos supo instintivamente que debía seguir su estética. El resultado es un castillo sin líneas rectas, construido a partir de elementos del bosque, como hojas, raíces y enredaderas.

El Páramo fue construido en un estudio cerrado de Pinewood, con dos ríos y cascadas, plantas exóticas y flores reales. Como todo era real, la temperatura en el estudio era controlada y precisa, y se debía regar todo constantemente. Esta escenografía práctica una vez más le aportó al elenco texturas y realismo, porque podían realmente sentir y oler sus elementos.

Jolie agradece el cuidado que se puso en respetar la apariencia original de las escenografías ampliando las existentes para incluir mundos nuevos. “La película original tenía una escenografía hermosa, al igual que esta”, dice Jolie. “Fue bueno regresar a El Páramo, pareció que volvía al mismo lugar de hace seis años, y al mismo tiempo tenía cosas nuevas que están construidas de una manera hermosa. Su textura y calidad son tan preciosas que son un espectáculo, y al mismo tiempo es real”.

El diseñador de producción trabajó estrechamente con el director de fotografía, Henry Braham, especialmente en la iluminación de las escenografías. “Pudimos crear atmósferas completamente únicas con diferentes configuraciones de iluminación para los diferentes mundos que creábamos en pantalla”, dice.

A través de su trabajo conjunto con la diseñadora de vestuario, Ellen Mirojnick, Tatopoulos creó una estética para cada personaje. “Diseñó algo para la Reina Ingrith que me pareció absolutamente precioso y me hizo querer cambiar de dirección de lo que estábamos haciendo con nuestro mundo de la reina”, explica. “Tenemos que armonizar nuestro trabajo, y cuando estábamos diseñando el vestidor de la reina, el lugar donde se viste, la estética y la arquitectura debían reflejar el estilo de sus trajes”.

Vestuario

La diseñadora de vestuario Ellen Mirojnick (El gran showman, Behind the Candelabra) creó aspectos distintivos para cada una de las tres mujeres hermosas, poderosas e independientes que son el centro de la historia. Su departamento está conformado por algunos de los artesanos más talentosos de hoy e incluye cortadores, encargados de teñir y dar aire de época a los trajes, artistas textiles, diseñadores de utilería, creadores de joyas y compradores. Además de la enorme cantidad de atuendos creados para Maléfica, Aurora y la Reina Ingrith, su departamento también estuvo a cargo de vestir a los casi 600 extras que hacían de pueblerinos.

Desde el primer día Mirojnick imaginó el reino de Ulstead como un reino más nuevo, animado y citadino. Con eso en mente, se preguntó qué aspecto tendría un cuento de hadas más moderno en un período no precisado entre la Edad Media y el Renacimiento, con una vuelta de tuerca renovada. “Con la libertad de crear una nueva era, ampliamos nuestro uso de composiciones, colores y siluetas diferentes”, dice.

Comenzó por el personaje de Maléfica, interpretado por Angelina Jolie, con quien ya había trabajado antes. “Angie es muy pero muy inteligente, y tiene una visión integral y la capacidad de transitar una historia de manera excepcional”, dice Mirojnick. “Maléfica es un personaje complicado y difícil de definir, con un arco narrativo muy amplio que es el que en definitiva la devuelve a la senda del amor”.

Como el personaje más fuerte de la película, Maléfica debe destacarse del resto, no integrarse con el resto y tener siempre su silueta y formas personales. “Maléfica es un personaje icónico”, explica Mirojnick. “Y una tiene que partir de esa idea y subir un poco la apuesta. Es la estrella en blanco y negro del mundo de hadas de la película, y es la imagen con la que empezamos. Su piel es muy blanca, sus labios son rojos y su cuerpo tiene una silueta con formas muy definidas. Sus accesorios comienzan siendo orgánicos y van evolucionando para incorporar hueso y oro, y con el tiempo diamantes negros y esmeraldas”.

Mirojnick continúa: “Su vestido en la primera escena tiene una tonalidad verde con dorado, con un sutil diseño de reptil. En esta película tiene alas todo el tiempo, así que sus trajes están hechos con telas fluidas y vaporosas que se ven preciosas cuando se mueven con el viento”.

“En aquellos momentos en los que una respeta lo clásico, pero busca que los personajes sean familiares, allí Ellen encuentra el equilibrio”, dice Jolie. “Esta película es una secuela, y entonces uno quiere mantener lo que funcionó, aquello a lo que respondió el público, y al mismo tiempo que evolucione. Es muy buena para lograr eso”.

El vestuario de Aurora es etéreo, con algo de sofisticación, ideal para alguien que reina en el mundo de criaturas místicas. Su apariencia es la de un cuento de hadas más moderno, con una paleta de colores impresionistas donde predominan los azules y rosados pálidos. “Sabía que como Reina de El Páramo era esencial que iniciara su viaje con un vestido azul con un diseño de cuento de hadas orgánico, como surgido del bosque. El resultado es la apariencia de un vestido de hojas hecho a mano por las hadas”, dice Mirojnick. “Necesitábamos que se viera completamente diferente de sus vestidos cortesanos”.

La apariencia de la Reina Ingrith contrasta completamente por su seriedad. Su apariencia es majestuosa y a la vez moderna, y sugiere un aire de riqueza y privilegio. Tiene ocho vestidos diferentes, todos parecidos en cuanto a su forma, pero de diferentes telas y con diferentes accesorios. “Usamos colores platino, oro y champagne, combinados con una gran cantidad de joyas para que realmente se destacara”, dice Mirojnick. “Tiene una presencia blanda y fuerte a la vez, y sus colores no dan ninguna pista sobre su maldad… de hecho, logran el efecto contrario”.

Al principio, el público ve a la Reina Ingrith con un vestido de tono champagne pálido y blanco crema, que usa con un enorme collar en cascada de perlas. Para la escena de la comida entre consuegras, usa un vestido de noche color platino con su canesú y falda decorados con un enorme panel de diamantes y perlas. Cuando pelea, su vestido es impactante, transmite poder, belleza y audacia. “Es un conjunto con reminiscencias de armadura, con guantes y hombreras decoradas con perlas y plata. Parece hecho de metal, pero es un tipo muy especial de platino que se incorporó al hilado del diseño”, dice Mirojnick.

Peinado y Maquillaje

El diseñador de peinado y maquillaje, Paul Gooch (DUMBO, ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO), en MALÉFICA: DUEÑA DEL MAL supervisó un departamento conformado por 44 artistas. Además del peinado y del maquillaje de los protagonistas y actores de reparto, el equipo se ocupó también de preparar a cientos de extras para la cámara.

El concepto del maquillaje de Angelina Jolie fue creado por la maquilladora personal de la actriz, Toni G., que también trabajó con ella en la primera película. La apariencia glamorosamente malvada incluye pómulos tallados, la piel pálida y cejas perfectamente arqueadas y una característica destacada de la película animada: los labios rojos glamorosos del personaje. Para llevar a cabo esa transformación eran necesarias tres horas al día en la silla de maquillaje para Jolie.

Toni G. imaginaba una Marlene Dietrich clásica de los años cuarenta y probó diferentes rojos hasta decidirse por el labial mate Russian Red de MAC, que tiene un color intenso y un acabado semi-mate aterciopelado, complementado por un brillo y delineador labiales al tono.

La paleta de colores para los ojos de Maléfica incluyó un delineador integrado con una sombra profunda y pestañas número siete con media profundidad en la mitad del ojo. Esto complementó las prótesis de los pómulos, aplicadas por Arjen Tuiten, aprendiz de Rick Baker, el cerebro detrás de la apariencia característica de Maléfica.

La apariencia de las Hadas Oscuras, esas criaturas aladas con cuernos como los de Maléfica, es más primitiva, ya que se adaptaron y evolucionaron de diferentes formas según la geografía de sus biomas (selva, tundra, bosque y desierto). Construyen nidos, como si fueran parte aves y parte humanos, pero no fabrican herramientas ni armas, y encuentran todo lo que necesitan en la naturaleza. Esto inspiró un enfoque singular en términos de utilería, escenografía y vestuario.

“Lo que me resultó maravilloso de este reto fue la sencillez y, por consiguiente, la elegancia que logramos por no usar nada hecho por el hombre”, dice la diseñadora de vestuario Ellen Mirojnick. “Todo, incluidas sus alas y sus cuernos, era puro, natural y proveniente de la tierra”.

Los pómulos y las líneas bien definidas que caracterizan a Maléfica se trasladan también a las Hadas Oscuras, al igual que sus alas y cuernos. Dice Mirojnick: “La paleta del hada de la selva tiene mucho color. La del desierto se ve seca y resquebrajada, y sus alas son de un color muy seco, al igual que su piel. Las del hada de la tundra son blancas como la nieve y con muchas plumas de colores azules y grises pálidos, y el hada del bosque tiene alas verdes y marrones con cualidades muy orgánicas, que se asemejan a las de un árbol”.

“Lo hermoso de las Hadas Oscuras es que representan la verdadera diversidad”, añade Jolie. “No diversidad de la manera que la interpretamos hoy, en términos de dividir a las personas por su raza, sino por biomas. Cuando una mira a este grupo, conformado por jóvenes y viejos que representan los diferentes aspectos de la naturaleza, lo sorprendente no es su apariencia, sino lo que se siente al mirar al mundo desde esa perspectiva”.

El diseñador de producción, Patrick Tatopoulos, comenzó a desarrollar la morfología y la cultura de las Hadas Oscuras en preproducción, y creó bocetos de las hadas y sus entornos al mismo tiempo. Trabajó estrechamente junto a Mirojnick, que tomó el diseño para crear los trajes, mientras que el diseñador de maquillaje de efectos especiales David White (La momia, GUARDIANES DE LA GALAXIA) creó efectos de maquillaje prácticos.

White y su equipo de 60 o 70 artistas supervisaron el proceso de preparar todos los días a las Hadas Oscuras para la cámara. Debían elaborar cada aspecto de su apariencia, incluido el cabello, la piel, el pelaje, las alas y los cuernos. Y cada una de las hadas tenía su propia apariencia y personalidad, con prótesis individualizadas y lentes de contacto de color en función de sus diferentes biomas, para ayudar a diferenciarlas.

White diseñó a Conall, el hada guerrera del bosque interpretada por Chiwetel Ejiofor, para que se viera oscura y malhumorada, con grandes cuernos de guerrera. “Conall tenía el equilibrio perfecto”, dice White. “Le colocamos prótesis en los pómulos y algunos tatuajes alrededor de la zona del pecho y una peluca fabulosa que le aportaba un marco agradable con forma de diamante”.

Con Borra, el hada oscura del desierto interpretada por Ed Skrein, el actor ya tenía una estructura ósea increíble. “No tuvimos que crear pómulos tan angulosos como los de Maléfica, y sus cuernos son extraespeciales”, dice White. Tiene los cuernos más largos del desierto, y son bastante singulares, para aportarle mayor individualidad, y además tiene prótesis a lo largo de la frente y por el cuello hasta sus hombros y su cuerpo, y mucho color en los pómulos”.