La magia siempre ha sido un tema bastante radical en el cine, de un tiempo para acá. Los grandes clásicos con los que crecimos en el país de Nunca Jamás o de las Maravillas, parecían quedar enterrados en la gran pantalla posterior al cierre de la saga del niño mago, Harry Potter.
Con el cierre de esta mega franquicia, ha ocurrido todo lo contrario. Ya el tema relacionado con la magia, no solo se va por magos y brujas como tal, sino todo lo que compone el universo mágico: vampiros, hombres lobo, criaturas mitológicas, dragones, princesas y pare de contar.
Es un tema tan trendy este de la magia en los últimos dos años, que hay demasiada tela para cortar.
Si una saga de vampiros y hombres lobo cierra, como Twilight, otras nacen en la televisión o persisten en el cine. Aunque no caiga en el género de Fantasía, Underworld se mantiene persistente con su vampira protagonista a lo Trinity de Matrix. Los vampiros y su papel protagónico no decaen tampoco en la televisión en series como True Blood y Vampire Diaries, la versión hardcore y la versión Dawson’s Creek.
No se detiene en los vampiros, porque ya mega estudios como Universal Pictures siguen en grandes pre-producciones de esta índole, con hombres lobo y criaturas de la noche.
También crossovers de televisión a cine se pueden ver en este género, la famosa serie de los 70’s Dark Shadows, adaptada en la gran pantalla por Tim Burton y protagonizada por Johnny Depp. Saltan de vampiros a magia, por la gran venganza de la bruja contra Barnabas Collins. Una obra maestra de Burton.
En el tema de la magia, saliendo de la oscuridad tentadora de la noche, nos encontramos en una era en que se quieren revivir los cuentos clásicos de hadas. Dos adaptaciones de Blancanieves en el cine, una heavy metal protagonizada por Charlize Theron y Kristen Stewart, Snow White and the Huntsman, y otra bastante graciosa protagonizada por la siempre perfecta Julia Roberts, Mirror Mirror.
Blancanieves parece ser la leading lady de los cuentos de hadas en la actualidad, en el caso de la televisión, los creadores de Lost lanzaron la mejor serie posible para este tema, Once Upon A Time. Protagonizada por Blancanieves, en que alucinamos con un repertorio de personajes que nos van dejando sin aire cada episodio: Mulan, Cenicienta, Lancelot, Capitán Hook, Dr. Frankestein, Hansel, Gretel, Aurora, el Sombrerero Loco, Bella, la Bestia en otra versión, Pinocho, el genio de Aladin, la Caperucita Roja, entre tantos más. Un mix de cuentos de hadas, horror y medioevo.
Saltando al medioevo y las historias épicas, se retoma para fin de año la saga tan famosa de Tolkien, The Lord of the Rings, esta vez con The Hobbit: An Unexpected Journey.
Si los fans de estas pequeñas criaturas y su jornada con el anillo pensaban que esto llego hasta aquí, se equivocaron, Peter Jackson pretende revivir la saga en el mejor estilo George Lucas.
El tema épico ha agarrado fuerza ahora más que nunca desde que HBO decidió crear Game of Thrones, la trilogía del anillo parece quedarse corta por la lucha de los distintos reinados para ganar el trono. Una producción gigantesca, para tan solo diez episodios por temporada, es lo que caracteriza a Game of Thrones como la serie más importante del momento. Historias de desengaño, traición, incesto, dragones, hechiceras, zombies y demás, ha sido la fórmula ganadora que logró consagrarla.
Puedo hasta concluir que es más esperado el estreno de la tercera temporada de Game of Thrones en marzo de 2013, que el mismo estreno de The Hobbit: An Unexpected Journey este diciembre.
Y por supuesto, en este tema de que todo ocurre por arte de magia, la noticia más importante del año ha sido que a Lucasfilms lo compró Disney, así que podemos esperar cualquier cosa y lo mejor está por venir.
La magia no dice “corte” en cine o en televisión, mientras exista audiencia que crea en ella.


