Woody Allen siempre será un hito. La versatilidad que lo caracteriza es prácticamente inigualable, desde hace más de treinta años.
Con Blue Jasmine regresa a su ecuación clave, las mujeres neuróticas o al borde de un colapso nervioso.
Cate Blanchett encarna a Jasmine, una multimillonaria que cae en bancarrota porque su esposo (Alec Baldwin) es un estafador.
Jasmine por esto se ve forzada en mudarse con su hermana adoptiva, de NYC a San Francisco en un cambio total de escenario y situación.
Es una película que en término de argumento, no es tan complicada o enredada como otros clásicos del director, pero en calidad de diálogos enriquece escuchar a Cate Blanchett armarse monólogos en los que se repite que todo está bien.
No tengo la menor duda de que Blanchett, así como gano el Golden Globe y el Screen Actors Guild, gana el Oscar por este personaje.
Acá pueden ver el trailer:


